Grandes Conspiraciones: Publicidad Subliminal

Grandes Conspiraciones: Publicidad Subliminal

Escrito por: Mario    21 febrero 2010     3 Comentarios     2 minutos

Una vez más traigo para ustedes otra de las grandes conspiraciones que se creen existen en el mundo, es es particularmente bien conocida y un sin número de personas (en especial músicos) han sido acusados de ser parte de ella, hablo de los mensajes subliminales.

De nuevo repito, esta es solo información que he encontrado en la red, no me consta que sea 100% real, pero tampoco puedo decir que sea mentira, que puedo decir, es culpa de mi mente paranoica.

¿Alguna vez has visto una película y de repente te da hambre? ¿O sentado en tu sofá mirando TV y de repente tienes la urgencia irrestible de comprar un auto nuevo? Si es así, ¡puedes ser víctima de alguna conspiración de publicidad subliminal!

Defensores incluyen a Wilson Bryan Key (autor de “Seducción Subliminal”) y Vance Packard (autor de “Los persuasores escondidos”), ambos afirman que los mensajes subliminales (subconcientes) en la publicidad eran agresivos y nocivos. Aunque los libros causaron una protesta pública y llegó hasta FCC, mucho de ambos libros ha sido desacreditado desde entonces, y muchos “estudios” clave de los efectos de publicidad subliminal fueron revelados como falsos.

En la década de los ’80s, preocupaciones sobre mensajes subliminales se esparcieron en bandas como Styx y Judas Priest, con esta última siendo demandada en 1990 por supuestamente causar suicidio de adolescentes con mensajes subliminales (el caso fue descartado).

El proceso mental subliminal existe, y puede ser probado. Pero solo porque una persona percibe algo (un mensaje o publicidad, por ejemplo) subconcientemente significa muy poco por si mismo. No hay beneficio inherente de la publidad subliminal sobre la publicidad regular, más que puede ser vista en un flash de un comercial y no en 20 segundos de duración. Lograr que una persona vea algo en una fracción de segundo es fácil; Directores de cine lo hacen todo el tiempo (observar los últimos cuadros en el clásico de Hitchcock “Phsyco”). Hacer que la persona compre o haga algo basado en esa fracción de segundo es otra cosa completamente distinta. (La conspiración fue parodiada en el show de los ’80s Max Headroom, en el cual los espectadores explotaban después de ver mensajes sublimilales llamados “blipverts”).

Vía | Frozzer


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