7 enero 2016 Curiosidades, Salud

Terror

De vez en cuando decimos que, si pasamos miedo, también se nos hiela la sangre. Y lo cierto es que esta afirmación es mucho más real de lo que parece. De hecho, varios estudios han confirmado que ver películas de terror hace, en cierta manera, que la sangre se enfríe. Sin ir más lejos, han sido científicos del Centro Médico de la Universidad de Leiden los que han realizado un experimento con 24 personas voluntarias para comprobar cómo actúa la sangre.

A los participantes se les extrajo una muestra de sangre y se les colocó en dos grupos. El primero observó una película de terror y, una semana después, un documental. Al segundo grupo le sucedió lo contrario: primero vieron el documental y a la semana siguiente la película de terror. Después de este tipo de operaciones, se les volvía a extraer sangre, además de tener que rellenar un cuestionario con algunas preguntas sobre la experiencia que habían vivido.

En este punto entran en marcha los conocidos marcadores de temor, los cuales se activan cuando las personas se asustan, y que tienen que ver con la coagulación de la sangre. La conclusión del estudio fue la siguiente: quienes se asustaron con la película de terror, experimentaron un gran incremento en los marcadores de temor. Concretamente, es el factor VIII el que sube, provocando una preparación del cuerpo para paralizar o detener un posible sangrado en el caso de un ataque físico.

Aunque hemos afirmado que lo que hace la sangre es helarse, en realidad la misma se prepara para actuar en el caso de que sea necesario. Al final no nos alejamos tanto de este término.

Vía | IFL Science
Foto | FlickR – harrison.anthony25

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