14 junio 2014 Arte, Curiosidades

Dientes
De unos años a esta parte, la moda de los tatuajes se ha impuesto, tanto en la gente de a pie como en los famosos que conocemos. Artistas y deportistas permiten ver, en su cuerpo serrano, curiosas imágenes y expresiones tatuadas. Pero lo que nunca me podía imaginar es que se pudieran realizar tatuajes en una de las partes más delicadas de nuestro cuerpo: la dentadura.

Sí, señores. La moda de los tatuajes en los dientes aparece con ímpetu y amenaza con quedarse durante bastante tiempo. Esta forma de tatuarse ha sido mal vista y criticada por asociaciones de dentistas, que la consideran una práctica bastante peligrosa para la salud, a pesar de que su realización no es ni dolorosa ni permanente.

Se cree que la raíz de esta vorágine tatuadora proviene de Japón. Las jóvenes niponas comenzaron a tatuarse, supuestamente para hacer juego con sus estupendas uñas. El caso es que la moda, a diferencia de lo que muchos pensaban sobre su extinción, se ha extendido hasta países como Gran Bretaña o Estados Unidos (que raro que no haya nacido aquí, con lo originales que son para esas cosas)

En opinión de algunos expertos que están a favor, hay que tener en cuenta que el tatuaje no se realiza directamente sobre el esmalte original del diente, sino sobre una funda o implante, de cara a no dañar el esmalte. Según estas opiniones, realizado de manera delicada y profesional, no es problema para la dentadura y su tendencia puede quedar marcada durante años.

El procedimiento consiste en elegir lo que queremos tatuar en el diente. Una vez elegido, el dentista realiza un molde del diente donde se va a tatuar, siendo sobre ese molde donde se imprime el diseño. Después, su colocación se realiza de la misma manera que un implante o una funda. De hay que sea muy importante que esta operación la haga un profesional.

Desde luego, el marcar tendencias y establecer modas no tiene límites. Aparecen cantidad de ideas de cara a ser lo más modernos y originales posibles. Sin duda que tatuarse los dientes dará que hablar, tanto por su novedad como por la peligrosidad de su procedimiento, en caso de no ponernos en las manos adecuadas.

Vía | que.es

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  1. Bitacoras.com 14 junio 2014

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