16 julio 2014 Curiosidades, Iniciativas

Golosinas
Y finalizamos, con un tercer post, esta serie que hemos llevado a cabo sobre trabajos extravagantes, curiosos, insólitos y divertidos, que se pueden desempeñar a lo largo y ancho del mundo. Si los de los dos anteriores post les parecieron originales, no se pierdan los de la tanda del día de hoy.

Trabajos como el de identificador de sexo de pollos. La única finalidad de este empleo es separar a los pollos macho de las hembras. Pero, requiere de un delicado análisis del ano del animal para dilucidar el sexo. Y si piensan que esto es fácil, de eso nada, ya que el aparato genital del animal no es fácilmente visible. Una habilidad innata en un trabajo que se acerca al alto riesgo.

Algo parecido, pero relacionado con alimentos, es el trabajo que realiza el probador de golosinas. Oler, probar, supervisar la creación de nuevos sabores y aromas y proponer algunos nuevos. Dentro de ella, hay variedades como la del catador de helados. Sin duda que, la rivalidad en este gremio debe ser encarnizada.

Dentro del mundo de la gastronomía, pero desviándonos a la bebida y, más concretamente, al mundo de la cerveza, tenemos un trabajo que parece sonar menos inverosímil. El probador de cerveza realiza su trabajo antes de que la bebida salga al mercado. No lo tomemos a la ligera, ya que se debe tener un paladar exigente para realizar una buena labor. Eso sí, al final de un duro día de trabajo, no sabemos como podemos terminar.

Otro empleo curioso es el de crítico de aire. Aunque, lo primero que se nos ocurre, es alguien que analiza componentes, densidades, y otra características de la atmósfera, la verdadera finalidad de este empleo es viajar en aerolíneas, rival de la que te contrata, para averiguar que ofrecen en sus vuelos. Sin duda que una competencia de altos vuelos.

Y siguiendo la línea anterior, en relación a las personas que pueden viajar en un avión, tenemos al experto probador de lunas de miel. Una forma de averiguar que es lo mejor para pasar una luna de miel. Desde luego que uno de los mejores trabajos que existen. Una o dos semanas haciendo turismo y cobrando por ello. Lo que a las compañías turísticas no se les ocurra.

Y un trabajo que, a priori, suena a entrañable y divertido, es el de probador de toboganes en parques acuáticos. Evidentemente, la única manera de poder comprobar la fiabilidad de los mismos, es tirándose a través de ellos. La altura, la velocidad, el agua que se desliza, el aterrizaje de los toboganes y los puntos de seguridad son analizados al dedillo. Una aventura muy mojada.

Con este post hemos llegado al final de esta serie de tres, en la que hemos intentado mostrar algunos de los trabajos más extraños que se pueda uno imaginar. No sean incrédulos, por que aunque piensen Eso no lo haría yo, nunca se sabe lo que tendremos que hacer para ganarnos la vida. Aunque sea contador de plumas de pato o medidor de banda de gomas de borrar.
P.D. Lo Flipo

Vía | finanzas.com
Foto | flickr-Julio Diliegros

También te puede interesar

Comentarios

3 comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 16 julio 2014

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *