9 julio 2014 Curiosidades, Iniciativas

Lapices
Continuamos, con este post, con la muestra de trabajos que pueden resultar algo inverosímiles, además de divertidos. Sin duda que, a más de uno, le podría seducir la idea de desarrollar una tarea en alguno de los campos que vamos a presentar aquí. Tomad buena nota porque puede ser interesante.

Interesante como el probador de camas de lujo. Un trabajo que consiste en tumbarse en una cama de lujo, en medio de una tienda, teniendo que permanecer en ellas dormido de 10 de la mañana a 6 de la tarde para, posteriormente, pasar un informe a través de un blog. ¿A alguien se le ocurre un trabajo más descansado?

El filero profesional, o lo que es lo mismo, permanecer de pie en una cola de personas, se a de la índole que sea. El motivo para estar en esa cola es mantener el puesto en la fila de otra persona, pudiendo esta realizar otras tareas mientras su lugar en la cola se mantiene. Al parecer, en Estados Unidos se ha puesto muy de moda, por lo que no me extrañaría que, en la presentación del próximo Iphone o en el estreno mundial de alguna superproducción, en nuestro país, se empezara a desarrollar este curioso curro.

Un trabajo algo más sofisticado es el de fotógrafo-conductor en bici para Google Maps. El objetivo es poder llegar en triciclo a aquellos lugares donde los coches no lo pueden hacer, incluyendo en el triciclo un soporte con nueve cámaras, un GPS, una computadora y un generador. Vamos, una fotógrafo portátil con todas las de la ley.

Si buscamos algo más estético y relacionado con la comida, el estilista de alimentos es nuestro oficio. Trabajando para compañías de publicidad y fotógrafos profesionales, no se requiere de ninguna habilidad especial, salvo la de hacer que la comida tenga un aspecto sugerente. Quizás un consejito de Chicote no nos vendría mal para arrancar.

Y para finalizar, por hoy, un trabajo que, al parecer, requiere de gran habilidad y destreza: el afilador de lápices. De hecho, aunque parezca un poco absurdo, sólo existe una persona en el mundo que se dedique a ello: David Rees, afilador de lápiz profesional. Podemos enviarle un lápiz o comprarle uno a nuestra elección, y él lo devolverá con un certificado de autenticidad, confirmando que la punta nunca se partirá. Y sólo por 11 euros. Demasiado.

De verdad que, cada vez que lo pienso, no entiendo por que motivo existe tanto paro en nuestro país. La realidad es que no usamos la imaginación para crear un puesto de trabajo de algo que parezca la cosa más simple del mundo. Que pena no poder tener la habilidad de nuestros políticos para crear puestos de sub del sub del sub del sub del otro sub, etc.
P.D. Lo flipo.

Vía | finanzas.com
Foto | flickr-Antón Osolev

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 9 julio 2014

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *