2 marzo 2015 Salud

Teléfono móvil

Los últimos meses están significando una auténtica revolución en la manera en que las personas se comunican. Si hace unos años ya cambiamos muchos de nuestros hábitos gracias al uso del ordenador, la gente se está lanzando en masa a utilizar smartphones y teléfonos móviles, algo que está modificando la manera en que actuamos. Con consecuencias que, en muchos casos, son difícilmente reversibles.

Usar un smartphone nos ayudará a simplificar muchas de las tareas que ejecutamos, pero también nos provocará más estrés. Para que os hagáis una idea, estar constantemente viendo si alguien nos ha contestado, hablar con varias personas a la vez, o mirar las actualizaciones que hay nos pone nerviosos. Y esa actitud debe ser administrada de una buena manera. Nos veremos obligados a procesar mucha información en poco tiempo.

Por otra parte, un uso continuado de los dispositivos afectarán a nuestro cerebro en dos aspectos fundamentales: privándonos de sueño y haciendo que perdamos una parte de la memoria. El enganche y el hecho de que lo tengamos todo apuntado ayuda a ello. Algo que no es bueno, por supuesto. La próxima vez que os deis cuenta de que vuestra cabeza no funciona como debería, echadle un vistazo al smartphone. Es posible que el fallo venga de ahí.

Los teléfonos móviles están provocando que la gente cambie sus hábitos… a peor. No resulta extraño que los medios de comunicación nos avisen de estas modificaciones cada cierto tiempo. La verdad es que deberíamos prestarles atención de una manera más asidua. ¿Qué pensáis vosotros?

Vía | Dailymail
Foto | Intel Free Press

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