25 abril 2016 Curiosidades

Agua

Cuando tenemos mucha sed, nuestra principal reacción es la de buscar cualquier líquido que nos permite quitar la necesidad. De hecho, a veces incluso recurrimos a la saliva como potencial solución. Sin embargo, nos sorprenderemos al descubrir que la misma no nos quita la sed y no ayuda al respecto. Ya sabéis que existe una explicación científica.

Mencionar, en primer lugar, que la saliva humana está compuesta en un 98% por agua, aunque el 2% que queda pertenece a proteínas y enzimas que provocan que esté más concentrada que otros líquidos. Incluso el fluido es absorbido rápidamente por el cuerpo. En la saliva hay una gran concentración de elementos que no son solubles. Ahí tenemos una pequeña parte de los problemas que nos acontecen.

Mencionar que, cuando tenemos sed, nuestra saliva está más densa y concentrada que en aquellos elementos que no son agua, lo que significa que no podemos usarla para quitarnos la conocida necesidad. De esta forma, el agua será la mejor solución para aliviar e hidratar el cuerpo.

Por otra parte, no infravaloréis la función que tiene la saliva en el cuerpo, ya que esta tiene un protagonismo esencial en determinadas operaciones llevadas a cabo en el organismo, entre las que se incluyen el hecho de masticar y cuidar la salud de los dientes y encías. No sirve para quitar la sed, pero es extremadamente importante.

En los casos en los que necesitéis hidrataros, ya sabéis que el agua es la mejor solución. De todas formas tened en cuenta que algunas variantes líquidas pueden provocar efectos no deseados y dañinos para el cuerpo.

Vía | Live Science
Foto | Pixabay – byrev

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