15 noviembre 2011 Ciudades, Tecnología

Los Países Bajos tienen este nombre porque una tercera parte de su territorio está por debajo del nivel del mar. Esto ha supuesto una historia llena de lucha contra este grave inconveniente, pero también de un uso positivo. Un ejemplo es la inundación de terrenos o creación de canales defensivos, una especie de foso gigantesco, creados en el siglo 17 para protegerse de la invasión Francesa y Española.

En uno de estos canales que eran demasiado hondos para cruzarlos andando, pero poco hondos para un barco, que rodea el Fort de Roovere se ha construido un puente alucinante. Este puente está hundido al nivel del agua y sobresale unos escasos centímetros, de manera que cuando los turistas lo atraviesan el agua les llega a la altura del pecho.

El puente está hecho con madera certificada que además ha sido tratada para evitar que tenga hongos y dure mucho. Este tratamiento es no toxico. De esta forma el puente que está reforzado como una presa para resistir la presión del agua permite a la gente caminar por encima como lo hizo Moisés.

Vía | inhabitat

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 15 noviembre 2011

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *