3 marzo 2015 Curiosidades, Salud

Susto

Popularmente se dice que un susto demasiado grande puede matarnos. La verdad es que no se equivocan mucho. Los sustos son, en realidad, reacciones de nuestro cuerpo ante determinadas situaciones. De esta forma, si estamos en un momento arriesgado o ante algo que no nos esperábamos, nos asustaremos como medio de defensa para evitar posibles problemas.

La pregunta es si de verdad podemos morir de un susto bien dado. La respuesta es que si. Es evidente que si nos pegan un susto más o menos normal, nuestro cuerpo empezará a reaccionar de una manera cuanto menos curiosa. Por ejemplo, sudando, temblando, o simplemente quedándonos con la mente en blanco, teniendo únicamente ojos para escapar de lo que nos esté pasando.

Sin embargo, pensad en esas personas que tienen un corazón en mal estado o enfermo. Si nosotros, que somos jóvenes, recibimos un susto y se nos acelera el órgano, tened en cuenta lo que sucede en la gente que debe estar tranquila en todo momento. Es evidente que, al recibir un susto demasiado grande, el corazón se les acelerará de una manera sorprendente, pudiendo sufrir un ataque al corazón o un paro cardíaco. Sería mortal.

En el caso de que el corazón empiece a bombear sangre de una forma más rápida de lo que debería, no soportaría la carga y la persona podría recibir un ataque de su propio cuerpo, produciendo una muerte que en ocasiones sería instantánea. Básicamente, un susto les mataría.

Tened mucho cuidado con los sustos. Normalmente los hacemos de broma, o para pasar un momento divertido, pero lo cierto es que pueden llegar a ser más graves de lo que parecen.

Vía | AsapScience
Foto | gourmetchefen

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