24 diciembre 2009 Animales, Humor, Imágenes

hamster_feliz_adorable

Siempre he tenido la fortuna de tener mascotas desde niño y hubo un tiempo en que los hámsteres me apasionaban, porque podía llevarlos a la escuela y compartir sus monadas con mis amigos.

Recuerdo que una noche deje mal cerrada la jaula de mi mascota, lamentablemente no me di cuenta hasta el día siguiente; cuando me levante mí querido hámster no se encontraba en su casa y le pedí a mi papá que me dejará buscarlo.


Recuerdo que llore mucho porque no podía encontrarlo, pasaron dos días y mi desconsuelo era total, como todo niño me echaba la culpa por la pérdida de mi amigo pues pensaba en los gatos del vecindario.

El tercer día llegue del colegio y mi hermana tenía en la mano a mi hámster, lo renoci inmediatamente porque las marcas de su pecho se parecían a una estrella. Mi hermana me conto que durante esas noches escuchaba bastantes ruidos en el piso de la cocina, así que sin permiso de nuestros padres quito algunas maderas y lo encontró.

El problema vino después pues a la reprimenda se le unió un periodo de castigo bastante largo, que con gusto compartí con mi hermana.

Desde entonces siempre trato de fijarme en los detalles, aunque mi familia y amigos digan que soy un despistado por naturaleza.

Foto | Acid Cow

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