7 septiembre 2016 Animales

Gato

Aunque los gatos nos parezcan animales muy interesantes que en la mayoría de casos se utilizan como mascotas, también pueden llegar a ser peligrosos. Sobre todo si están enfadados. Y si no, que se lo digan a una familia de Portland, Estados Unidos, la cual ha sido recientemente secuestrada por un gato con malas pulgas, por decirlo de alguna manera.

El gato, llamado Lux, pesaba diez kilogramos, un dato muy a tener en cuenta. De hecho, ya os podéis imaginar cómo era el animal. Todo comenzaba cuando el gato arañaba a un bebé de siete meses. El padre de la criatura, en ese momento, pateaba al animal, lo que sirvió únicamente para que se pusiera más agresivo. Posteriormente se tuvieron que encerrar en una habitación con el fin de evitar mayores problemas.

Lo que les esperaba eran momentos tensos. Cada vez que abrían la puerta, el gato intentaba evitar que salieran. Sin ir más lejos, la familia tuvo que llamar a la Policía con el fin de intentar salir del domicilio. La mascota se pudo conservar, pero tuvo que ser llevada a terapia con el fin de evitar que los ataques de ira vuelvan a suceder.

Eso sí, tened en cuenta que este tipo de casos son únicos y no suelen repetirse. Las mascotas, por lo general, están bien cuidadas y domesticadas. En cualquier caso, si ocurre alguno de estos sucesos, es evidente que se ponen en marcha las medidas necesarias para evitar que ocurran. Menos mal que en este caso ha existido un final feliz.

Vía | Daily Mail Online
Foto | FlickR – Hannibal Poenaru

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