
Pocas veces, o ninguna, hemos visto una máquina expendedora en la que se venda arte. En mi ciudad, al menos, son inexistentes. Sin embargo, la idea ya se lleva poniendo en práctica varios años, por lo que no sería encontrarse alguna de estas máquinas en mitad de la calle que cruzamos todos los días.
Durante las últimas semanas, la re-utilización de máquinas viejas para vender arte es algo que se está poniendo de moda. Clark Whittington, un conocido artista de Carolina del Norte, en Estados Unidos, ha hecho de ellas su principal trabajo. Art-o-mat es una de sus creaciones, además de ser la más popular.








