12 junio 2015 Salud

Teléfono móvil

Hay que reconocer que estamos todo el día utilizar el teléfono móvil. Nos hemos hecho tan dependientes de este tipo de aparatos que ya los usamos incluso cuando estamos en el baño. Sin embargo, hay que avisar de que una utilización tan continuada también puede afectar a nuestra salud. Tanto físico como psicológica.

En primer lugar, afectan a las emociones. La mensajería instantánea está provocando que no podamos, en ocasiones, hablar con las personas utilizando el cara a cara. También aumentan los niveles de estrés, sobre todo cuando están continuamente sonando. Algunos de los efectos más comunes son el insomnio y la depresión. No sería la primera vez que dormimos intranquilos debido a que tenemos siempre al lado el smartphone.

Por otra parte, se trata de objetos que pueden transmitir bacterias fácilmente. Un estudio reciente ha desvelado que hasta el 90% de los teléfonos pueden llegar a tener todo tipo de bacterias, las cuales se pasan a la mano cuando los tocamos. A eso hay que añadir el “text claw”, que no es otra cosa que tener dolores en las manos y las articulaciones debido al mal uso que hacemos de los teléfonos. Mejore relajarse.

Uno de los inconvenientes más acusados al usar mucho el teléfono móvil residen en la vista. Si hacemos tensión sobre la mirada al leer los mensajes, es muy posible que suframos fatiga, enrojecimiento de los ojos y disminución en la capacidad ocular. Eso sin añadir la radiación emitida por los dispositivos. No lo parece, pero nos estamos contaminando cada vez que los usamos.

Decir, simplemente, que el uso masivo de dispositivos móviles nos está afectando en todos los sentidos. Será mejor que nos pongamos las pilas al respecto. No deberíamos descartar tener muchos problemas en un futuro próximo.

Vía | QZ
Foto | Pixabay – helloolly

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