13 abril 2016 Salud

Corazón

Perder a una persona querida es un momento extremadamente difícil que puede llegar a tener todo tipo de consecuencias sobre nuestro cuerpo. Algunas personas, por ejemplo, sufren depresiones. Otras incluso deben dejar de realizar ciertas actividades debido a la tristeza que sienten. Gracias a una investigación reciente hemos podido conocer cómo se comporta nuestro corazón ante la pérdida de un ser amado.

Cuando perdemos a nuestra pareja, el corazón reacciona de una manera bastante particular en lo que se denomina como el síndrome del corazón roto. De ahí viene el conocido dicho. Gracias al estudio se ha podido constatar que las personas que sufren este momento desarrollan una dolencia conocida como fibrilación atrial. Es decir, un cambio en el ritmo cardíaco que provoca que el órgano vital realice sus latidos de manera irregular y descoordinada. Incluso mucho más rápidamente de lo normal.

Debemos tener en cuenta que el fallecimiento de la pareja desencadena un fuerte estrés en la persona que sigue viva, el cual puede dañar el corazón de manera irreversible. Hay que añadir que la gente puede aumentar los daños con malos hábitos, los cuales adoptan después del momento fatal.

Por supuesto, las personas que sufren fibrilación atrial tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular, por lo que es necesario tener mucho cuidado después de este tipo de momentos. Incluso nos atreveríamos a decir que después del fallecimiento de la persona amada nuestro corazón puede darnos un susto. Mejor mantener la tranquilidad, aunque sea difícil.

La depresión y el estrés son los responsables, en todo tipo de momentos, de muchas de las enfermedades que sufrimos posteriormente. No hay duda de que debemos llevar la tranquilidad a nuestras vidas.

Vía | The Washington Post
Foto | Pixabay – PublicDomainPictures

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