6 julio 2015 Curiosidades

Tiempo

Es posible que no os hayáis dado cuenta, pero lo cierto es que el día 30 de junio tiene un segundo más. Si, un segundo que se añade a las 24 horas de siempre. De esta manera nos ajustamos a la rotación de la Tierra. Es muy posible que ni siquiera notemos la añadidura, pero la verdad es que, aunque se trata de una fracción muy pequeña, ya ha traído algún que otro problema.

Veamos el caso de una manera más exacta: el 30 de junio, antes de llegar a la medianoche se agrega un segundo más, quedando el reloj de la siguiente manera: 23:59:60. De esta manera, se hace que el tiempo sea mucho más exacto, adecuándose a la rotación del planeta. La diferencia es tan pequeña que ya hay algunas voces que quieren que este cambio no se haga. De hecho, solo implicaría un minuto más, aproximadamente, a cada siglo que pase.

Lo verdaderamente interesante es que se quiere calcular el tiempo de manera exacta, intentando encontrar la cifra más idónea para cada instante. De esa ciencia se encargan los relojes atómicos, aunque parece que el ser humano quiere hacer todo de la manera más perfecta posible. Algo que no resulta raro. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que se trata de modificaciones y hechos que las personas de a pie apenas notaremos.

A nosotros nos parece muy bien que se añada un segundo a cada 30 de junio. Pero toca preguntaros una cosa: ¿vosotros habéis notado algo? Al final este aspecto podría no tener tanta importancia como parece.

Vía | National Geographic
Foto | Pexels – Splitshire

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